Alexandr Tókarev, ex secretario del PCUS en Stávropol del Volga - que en septiembre de 1967 fue nombrado Ministro de la Construcción Industrial de la URSS - me propuso ocupar el puesto de Ingeniero Superior de una Dirección Principal del Ministerio.

Ministro de la Construcción Industrial de la URSS Alexandr Tókarev visita junto con Luigi Longo la ciudad de Togliatti

En la foto: Alexandr Tókarev, Ministro de la Construcción Industrial de la URSS (a la derecha) con Luigi Longo visitan la ciudad de Togliatti (antes Stávropol en el Volga)

La Dirección, cuya abreviatura en ruso era "Glavyug", realizaba la construcción en las regiones sureñas de la República Federal de Rusia: el Cáucaso del Norte.

La zona incluía dos Territorios (Krasnodar y Stávropol), dos Regiones Autónomas (Adiguea y Karacháyevo-Cherkesia), situadas en el interior de los Territorios antes mencionados, y tres Repúblicas Autónomas (Daguestán, Checheno-Ingusetia y Osetia del Norte).

La superficie de la zona en la que trabajaba "Glavyug" se extendía desde las costas del Mar Negro hasta las del Mar Caspio, ocupaba 242 mil kilómetros cuadrados - casi media España - y su población total alcanzaba 11 millones de habitantes.

Me aclaró el Ministro, que eran los máximos puestos de ingeniería que existían en los Ministerios soviéticos. Los restantes cargos superiores eran administrativos. También me contó que la zona donde yo iba a trabajar, era históricamente multinacional y muy conflictiva. En ella - independientemente de la cuestión que se tratase y del enfoque que se la diese a ésta - siempre salía a relucir, de forma velada, el problema nacional.

Yo debería tener mucho tacto y paciencia en mi trabajo.

El que usted sea español y resida en Moscú

- concluyó el Ministro

- es muy importante. Desde el primer momento de su actividad en la zona todos los representantes de las más de 50 nacionalidades, pueblos y grupos étnicos que la habitan se interesarán por su personalidad y analizarán las decisiones que usted tome en cada caso concreto, sin criticarlas a priori.

Un poco de geografía e historia

He aquí algunos datos históricos que aproximarán a los lectores al escenario geográfico y social del Cáucaso del Norte.

Los naturales de los Territorios, en su mayoría, eran descendientes de los llamados cosacos del Térek y del Kubán, campesinos que - en busca de la libertad - habían llegado a aquellas tierras huyendo de la servidumbre en los siglos XV-XVI.

Las tropas cosacas, privilegiadas por el zarismo, fueron creadas respectivamente en los siglos XVI-XIX para guardar las fronteras del país y luchar contra los enemigos del Estado ruso, fundamentalmente contra los insumisos montañeses naturales de aquella zona.

Entre la población indígena de las tres Repúblicas y de las dos Regiones Autónomas predominaban los montañeses de pura cepa. Todas estas unidades administrativas del Cáucaso del Norte formaban y forman parte de la República Federal de Rusia; y sus pueblos tienen una larga y abigarrada historia de constantes luchas contra aquellos que, durante siglos, intentaron arrebatar a sus habitantes lo más sagrado que tenían: su libertad y dignidad.

En las relaciones existentes entre los cosacos y los montañeses se atisbaba cierto antagonismo secular, revivificado constantemente por las diferencias de las principales religiones que ambas poblaciones profesaban - la cristiana y la musulmana - y, en las últimas décadas, por la errónea e inhumana política nacional que se había practicado y proseguía practicándose en la URSS.

Stalin informa sobre el problema étnico

Después del triunfo de la revolución, Stalin fue nombrado Comisario de las Nacionalidades y en 1920, en el Congreso de los pueblos de la Región del Térek, informó acerca del problema nacional existente en aquella zona:

... La vida ha demostrado que la convivencia de los cosacos y de los montañeses en el seno de una misma unidad administrativa ha conducido a interminables querellas, ha demostrado que, para evitar ofensas mutuas y derramamientos de sangre, las masas cosacas deben ser separadas de las montañesas y que el deslindamiento es lo mejor para ambas partes.

De acuerdo con ello, el Gobierno ha resuelto que la mayoría de los cosacos constituya una Provincia aparte y que la mayoría de los montañeses forme la República Soviética Autónoma de los Montañeses, con el Térek como frontera entre unos y otros. El deseo del Poder Soviético era que no se lesionasen los intereses de los cosacos. No pensaba, camaradas cosacos, quitaros las tierras... ("Negrita" del autor - V. de los Llanos).

Pero la conducta de los cosacos ha sido más que dudosa. Siempre tiraban al monte y no confiaban en el Poder Soviético. Y en los últimos tiempos una parte de los cosacos del Térek se levantó pérfidamente contra nuestras tropas en la retaguardia...

Debido a la perfidia de ciertos grupos de cosacos el Poder Soviético ha tenido que tomar contra ellos medidas rigurosas, ha tenido que sacarlos de las stanitsas facciosas y poblar éstas de chechenos. ("Negrita" del autor - V. de los Llanos).

Los montañeses interpretaron estas medidas en el sentido de que los cosacos del Térek podían ser maltratados impunemente, de que se podía saquearlos, quitarles el ganado y ultrajar a sus mujeres. Hago saber que si los montañeses piensan así, están muy equivocados... ("Negrita" del autor - V. de los Llanos).

Téngase presente que si los montañeses no dejan de cometer desmanes, el Poder Soviético los castigará con todo el rigor del Poder revolucionario...

Todo lo prometido en aquel Congreso resultó ser muy diferente a lo que acontecería en la realidad. Sólo transcurridos 16 años, en 1936, fueron anuladas las restricciones impuestas a los orgullosos soldados cosacos respecto a su servicio en el Ejército Rojo.

En 1944 - cuando la Gran Guerra Patria ya se aproximaba a su final - más de medio millón de montañeses chechenos, ingushos y karachais de las regiones del Cáucaso del Norte fueron deportados a las frías regiones orientales de la URSS. En esta operación participaron casi 120.000 funcionarios y soldados de la NKVD, gran parte de los cuales ya habían participado en operaciones similares de deportación de pueblos enteros, entre ellos el de los alemanes del Volga.

Para humillar aún más a los insumisos montañeses, herir su dignidad y privarlos de su terruño, por orden de Stalin, dejó de existir la República Autónoma Socialista Soviética de Checheno-Ingusetia. La República sólo fue restablecida en 1957, cuatro años después de la muerte de Stalin, pero muchos de los más dignos ciudadanos de Rusia - que habían sido deportados - jamás regresarán a sus tierras natales: sus cuerpos yacen en suelos extraños.

Tal era en breve la larga y triste historia de los pueblos de aquella zona en la que, con las manos y la inteligencia de más de 100 mil obreros, ingenieros y técnicos, nativos y residentes en ella, la Dirección "Glavyug" debía proseguir la construcción de viviendas, jardines infantiles, escuelas, hospitales, policlínicas, institutos, Universidades, cines, teatros, laboratorios, fábricas, combinados y empresas industriales.

En el Territorio de Krasnodar

El Territorio de Krasnodar es una importante zona agrícola e industrial en la que entonces residían cerca de 5 millones de habitantes, de ellos casi un 50% en sus 28 ciudades. Las empresas de "Glavyug" construían en este territorio fábricas de elaboración de productos agrícolas, de la madera y derivados del petróleo, producción de máquinas agrícolas y tornos, compresores, objetos de porcelana y loza.

En la URSS la ciudad de Krasnodar - capital del Territorio - era la ciudad pionera en el arte de fabricar y construir casa de 5, 9 y 12 pisos con habitaciones, cocinas y cuartos de baño previamente prefabricados.

Fragmento de un edificio construido con los paralepípedos prefabricados de Krasnodar

Moscú. Exposición Internacional "Química-70". Fragmento de un edificio construido con los "paralepípedos" prefabricados de Krasnodar

Un complejo gigante

Entre los numerosos proyectos que realizaba nuestra empresa constructora de Novorossiysk, puerto en el Mar Negro, había uno que se destacaba por su belleza y novedad. Era el proyecto único de un Complejo gigante para el almacenamiento simultáneo de 500 mil metros cúbicos de petróleo en tanques de hormigón prefabricado.

La ubicación de los tanques en una elevación contigua al mar permitía cargar los buques petroleros mediante la acción de la gravedad de la masa de petróleo.

Aspecto de la construcción de los tanques de hormigón prefabricado y pretensado

El complejo de Novorossiysk. Aspecto de la construcción de los tanques de hormigón prefabricado y pretensado

Un bonito muelle de carga - que se adentraba en el mar - hacía posible que los grandes petroleros atracasen a ambos lados del muelle. Fueron considerables los problemas técnicos que tuvimos que resolver los constructores y proyectistas en el curso de la obra, que duró varios años.

Muelle de carga de los grandes petroleros

El complejo de Novorossiysk. Muelle de carga de los grandes petroleros

En el Territorio de Stávropol. El segundo Secretario del PCUS territorial

La puesta en marcha en 1969 de la línea tecnológica de abonos complejos del Combinado de Nevinnomyssk fue un día inolvidable para mí. Habíamos terminado las obras en un plazo de 24 meses, en lugar de los 28 previstos por las normas. Era una mañana de hermoso sol y la Comisión Estatal - a la que hacíamos entrega de la línea tecnológica ya puesta en marcha - acababa de firmar las correspondientes actas.

Todos estábamos cansadísimos, con barba de varias semanas y soñábamos con un buen baño y la cama. Inesperadamente una caravana de brillantes coches se acercó a la instalación en la que se empaquetaban los sacos de abonos recién fabricados.

Sus pasajeros eran los tres Secretarios de la organización del PCUS del Territorio de Stávropol - Efrémov, Gorbachov y Nikitin - que habían venido a felicitar al colectivo por sus éxitos en el trabajo. (Efrémov pronto pasaría a ocupar el cargo de Primer Vicepresidente del Comité Estatal de Ciencia y Técnica de la URSS y Mijaíl Gorbachov - pasaría a ocupar el puesto de Primer Secretario del PCUS Regional).

Me acerqué a Nikitin para saludarle, pues era al único de los tres que conocía personalmente. Sonriendo, él me presentó a Efrémov y a Gorbachov:

¡Aquí está nuestro querido Virgilio Virgílievich, el hidalgo español!

Recorrí la línea tecnológica con los huéspedes y cuando terminamos la excursión los Secretarios nos invitaron a almorzar. Los brindis que levantaron los dirigentes por la salud de todos los miembros de los Colectivos de constructores y del Combinado químico, por la salud de nuestras familias, desataron una amena conversación.

Ahora, cuando recuerdo aquel encuentro, pienso que Gorbachov ya sabía que, transcurridos unos meses, ocuparía el puesto "de primer personaje del Territorio".

Hasta entonces este puesto de Primer Secretario había sido ocupado por forasteros, traídos a Stávropol por decisión del Buró Político del PCUS. Para Mijaíl Gorbachov, por el contrario, el Territorio de Stávropol era su tierra natal en la que vivía su madre y yacía el cuerpo de su padre, en la que residía y trabajaba su esposa, en la que había nacido y crecido su hija Irina, y donde él vivía ya 39 años. Conocía al dedillo todo aquel Territorio y a su gente, la forma de pensar de sus tataradeudos cosacos y sus anhelos.

¿Qué le preocupaba entonces a aquel joven dirigente de la organización del PCUS territorial que parecía estar tan abstraído de lo que se hablaba en aquel almuerzo?

¿Pensaba entonces Gorbachov ocupar el puesto de Primer Secretario del PCUS del Territorio de Stávropol para intentar resolver los numerosos problemas del "ecosistema territorial"? Y es que eran precisamente estas altas instituciones territoriales del PCUS las llamadas a ocuparse de la creación, mantenimiento y desarrollo científicos de dichos "ecosistemas", sin los cuales era una utopía construir una sociedad socialista.

Estos problemas no habían sido resueltos por sus antecesores, fundamentalmente, por falta de valor cívico y no querer aparecer ante el Buró Político del PCUS como mirlos blancos. Parecía que el hado había creado aquellos parajes para que los habitantes del Territorio, guiados por el ejemplo de sus antecesores, pudiesen conservar durante milenios su salud caucasiana y su historia, tanto física como espiritual.

Precisamente en aquellos días - cuando Gorbachov ya esperaba ser entronizado en Stávropol como Primer Secretario del PCUS territorial - ante los dirigentes locales se planteaba un proyecto de construir en la ciudad de Prikumsk una fábrica de plásticos industriales.

Aquella era una idea loca y absurda porque se trataba - sin disponer de materia prima alguna para ello - de construir una fábrica química en una zona fundamentalmente agrícola y de industria alimentaria.

En mi opinión que expuse en su momento a los proyectantes en la zona de Prikumsk existían además suelos macroporosos y era peligroso ubicar en ellos procesos tecnológicos relacionados con posibles fugas de agua. Yo creía que la ubicación de aquella fábrica en Prikumsk no sólo era un crimen ecológico, sino también económico, pues si se comenzaba en aquellos lugares una obra de tal índole los koljosianos locales y los de las cooperativas vecinas abandonarían sus puestos de trabajo y sus míseros salarios en la agricultura para pasar a la construcción de la fábrica... Y me negué a visar documento alguno al respecto.

Sin embargo, pasado un quinquenio, a fuerza de numerosos "empujones" autoritarios de los dirigentes locales - y aprovechando que "Glavyug" ya no existía - el proyecto salió adelante.

Transcurridos unos años - cuando yo ya trabajaba en un Comité Estatal de la URSS y cumpliendo mis deberes profesionales me vi obligado a realizar un viaje a aquella construcción - quedé apesadumbrado por el espectáculo desolador que presenciaba en ella.

Cuando el automóvil se aproximaba a la construcción, el cuadro que vi me horrorizó: una nube de polvo - que por sus dimensiones y espesura recordaba el hongo de una explosión atómica - se levantaba en la estepa rusa. Cuando el coche entró en aquella nube - aunque era de día - nos vimos obligados a circular muy despacio, llevando los faros con luz de carretera. Era el polvo típico que se levanta en los suelos macroporosos cuando se destruye su estructura.

Decenas de volquetes de 15 toneladas transportaban aquellas tierras arcillosas, extraídas para colocar los cimientos de las obras. La falta de obreros fue suplida por presos comunes que - encerrados en numerosas y pequeñas zonas de trabajo y vigilados desde las altas garitas para los centinelas - tragaban el polvo con caras de odio.

Jamás había visto en mi vida nada parecido.

¿Qué visión del futuro soviético tenía entonces Mijaíl Gorbachov, frecuente visitante de Prikumsk? ¿Le habían doblado ya sus superiores el espinazo o él mismo se había sometido voluntariamente, en espera de tiempos mejores, a la realidad existente en todo el país, para no parecer un mirlo blanco?

¡Y todo este "experimento ecológico" se efectuaba a menos de 100 kilómetros del conjunto de los balnearios mundialmente conocido como "Minerálnye Vody" ("Aguas Minerales") - esparcido por las ciudades contiguas de Kislovodsk, Essentukí, Zheleznovodsk y Pyatigorsk!

En estos lugares rebosa el candor del espíritu ruso, la trágica historia secular de este pueblo. En Kislovodsk, en una piedra están tallados los renglones:

¡Quiero al Cáucaso como a la dulce canción de mi Patria!

Pertenecen a Mijaíl Lérmontov, joven esperanza de la poesía rusa desterrado por el zar a aquellos parajes como autor de la poesía "La muerte del poeta", dedicada a Alexandr Pushkin. El zar Nicolás I no le perdonó los renglones en las que reprobaba a los "verdugos de la Libertad, de la Razón y de la Gloria..."

Dependía del Primer Secretario el guardar en el Territorio - como la pupila de sus ojos - la historia del pueblo ruso. Sin contaminarla.

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